aguila real1
  Un día extraño cualquiera vuelo contigo montañas desconocidas. ¿Dónde podría aprender a volar tan alto y con tanta eficacia?
  Bajo del cielo y siento nuevas brisas. Siento el mareo que expande; después huele a tierra mojada y sustento.
  Qué soy águila lo dice algo más que mi aspecto. Llevo conmigo las plumas de la libertad y la sanación. 
  Comerme la energía desorganizada es mi dulce-amargo oficio.
  Vuelo, busco, rebusco. Ahora veo en lo bajo, lejos, muy lejos. Una sombra de la sombra y de la noche se pasea en busca de calor. 
  Siento mis deseos afilarse.
  Mis deseos ensangrentados están ahora derramados entre mis garras y mi pico. 
  Esto es un juego real. Es la aceptación plena de la existencia.
  Aquí funciona otra visión, otras maneras...
  Qué nadie dude del profundo amor del águila al ratón.
  (¡Te quiero tanto que te comería!).
 
    
   Chamana